ONIX
El ónix negro, es muy valorado en gemoterapia por su capacidad para permitirnos vislumbrar la salida a los problemas o laberintos del alma. Asimismo, facilitaría las gestiones relacionadas con el dinero.
En gemoterapia es considerada la gema más antigua, por lo que contendría el cúmulo de la sabiduría ancestral.
Su principal virtud sería la de disipar la ignorancia espiritual, aclarando en consecuencia los panoramas más oscuros para hacernos ver la salida al conflicto más complejo, como una luminosa guía en medio de la noche.
Se relaciona con la obsidiana negra porque ambas piedras actúan sobre el primer chakra. Su diferencia principal radica en que tendría la capacidad para conectar los conflictos materiales con su superación en el campo espiritual.
Debido a esto se la utiliza usualmente en las meditaciones, cuando se presentan trabas o impedimentos en el proceso de paz y crecimiento espiritual. Siguiendo los conceptos de la gemoterapia, podría orientarnos en búsqueda del camino acertado para superar escollos y continuar ese desarrollo interno.
Los especialistas sostienen que no emite ninguna energía negativa, sino que es capaz de absorber o transformar esta energía. Por eso, y por sus aparentes propiedades para resolver conflictos, los gemoterapeutas aconsejan tener un ónix negro o cuarzo ahumado en habitaciones donde se resuelvan cuestiones materiales o de dinero, como por ejemplo actividades comerciales o negociaciones.
Piedra protectora. Da fuerza, valor y vigor. Infunde voluntad Autoconfianza. Autocontrol. Apoya en los momentos de estrés físico o mental. Sana traumas de vidas pasadas. Penas. Equilibra las energías ying-yang. Dientes. Huesos. Sangre. Estabiliza la energía. Envía las energías externas a otra dimensión. Acelera la cicatrización de llagas y heridas. Ojos. Antitusivo. Antiepiléptico. Anticonvulsivo. Chakra: 1º
OBSIDIANA NEGRA
Le llaman "terciopelo negro" y constituye un vidrio natural, semitranslúcido y oscuro de origen volcánico. Se forma cuando el magma sale de las profundidades de la Tierra en forma de lava y sobre la superficie terrestre se enfría rápidamente. Suele ser negra aunque se encuentran también en color verde oscuro, verde claro, rojizo, blanco y veteada en blanco y negro. Se la denomina "piedra de la verdad" por la gran virtud que tiene de sacar a la luz todo lo que tenemos oculto en nuestro interior. Nuestros problemas, nuestras obsesiones, prejuicios y preocupaciones, pero también las bondades y ternuras, surgen como del interior del volcán que todos llevamos dentro gracias a la obsidiana. Por este motivo es una piedra muy beneficiosa para aquellas personas que se encuentran en tratamiento psicológico de algún tipo ya que destapará traumas ayudándonos a conocer el inconsciente ignorado que nos atormenta sin darnos cuenta y así poner solución a nuestros conflictos internos. Algunos afirman que con ella se pueden llegar a alcanzar experiencias personales muy profundas porque nos ayuda a adentrarnos en las entrañas de nuestra mente. Es como un espejo en el que se puede reflejar la parte más íntima de nuestro ser y que nos ayudará a conocernos mejor con el fin de eliminar todo lo negativo que hay en nosotros.
Tal vez por esta gran cualidad de la obsidiana tanto en América Central como del Sur se han utilizado desde hace muchos años espejos fabricados de obsidiana para la adivinación a los que se les atribuía propiedades asombrosas. Según se cuenta, también en épocas muy anteriores a la nuestra se elaboraban bebidas misteriosas a base de polvo de obsidiana que tomadas antes de dormirse permitían descubrir el origen de todas las cosas.
Los polvos de obsidiana se utilizaban también para cauterizar heridas, ya que igual que podían abrirlas podían cerrarlas. Está muy unida a las culturas precolombinas porque fue utilizada ampliamente en la fabricación de cuchillos de sacrificio, instrumentos cortantes y flechas. Las mujeres aztecas se introducían una piedra de obsidiana en la boca para que el parto fuera feliz. En meditación suele utilizarse por ser una piedra que nos proporciona una excelente claridad de visión espiritual y percepción de todo lo que llevamos dentro de nosotros ya sea bueno o malo, ya sean defectos o virtudes.